Los números hablan

A fecha 13 de junio de 2011 la Sección Sindical de CGT en Toprural presentó ante la Dirección de la Empresa una petición para abrir una ronda de conversaciones con dos propuestas básicas encima de la mesa: la ligación del bonus al balance de beneficios de la compañía con efecto retroactivo al año 2010 y el aumento en un 20% de los sueldos correspondientes a los empleados cuyo bruto anual es inferior a los 20.500 €. La única respuesta provino a través de un correo electrónico tipo remitido por la asesora laboral externa de la empresa. La intención de los Representantes de los Trabajadores de reunirse directamente con la Dirección –la negociación compete a esta y no a los abogados porque se trata de asuntos de estrategia empresarial, no de interpretación jurídica- quedó en nada. La política del ninguneo a los delegados democráticamente elegidos volvió a escenificarse.

Entendemos que las peticiones propuestas son más que razonables para premiar el óptimo trabajo realizado por los empleados, permitir una repartición más equilibrada de las ganancias y un acortamiento en la brecha salarial. Lamentablemente la Dirección ni siquiera ha querido entrar a dialogar sobre estas u otras medidas y ha vuelto a demostrar su insensibilidad habitual ante el estupor general provocado por la publicación de sus resultados correspondientes al ejercicio 2010. Balance publicado en el blog externo de Toprural e ignorado en el interno, a buen seguro para evitar polémicas.

¿Qué pasó en 2010?

2010 no fue un año fácil: hubo que superar una migración que deparó innumerables problemas con los clientes de Toprural. El buen hacer de los empleados de la empresa recondujo una situación crítica que, a fecha 31 de diciembre y en plena crisis económica, solo deparó una reducción en la facturación del 6% (se pasó de 4,5 millones a 4,3 millones). La Dirección agradeció el esfuerzo de los trabajadores con despidos improcedentes (Los 47 empleados que acabaron el año 2009 se quedaron en los 38 de finales de 2010), dejando sin bonus al personal (porque “técnicamente” la empresa no había crecido) pero, eso sí, disparando su tasa de beneficios.

¿Cómo puede reducirse (aunque sea poco) la facturación y disparar la tasa de beneficios en un 25%? Pues recortando algunos gastos pero con especial mención a los sueldos y salarios. Esta partida se desplomó en 2010 en un 27%, sin duda como consecuencia del estrechamiento de la plantilla y la exclusión de pagas adicionales. Se abonaron en sueldos un total de 1.208.238 € a lo largo del año, cifra que puede parecer un buen pellizco. No lo es tanto si consideramos que las retribuciones del Administrador Único y la denominada alta dirección ascienden a la friolera de 406.106 € (supone un 40,15% del total antes indicado).

Esas sobresalientes retribuciones se quedan casi en calderilla en relación con los dividendos. Toprural dejó de lado la tradición empresarial de repartir beneficios con carácter anual y, en plena crisis, se permitió el distribuírselos hasta en cuatro ocasiones en 2010 por un valor total de 1.487.038 €. De ellos, 550.000 en diciembre, suponemos que para afrontar con garantías los gastos navideños. Por ejemplo, al socio fundador que posee el 28% de la propiedad le correspondieron un total de 416.370 €. Su socia obtuvo 178.444 € gracias al 12% de participaciones.

Los números hablan

La política económica de Toprural es clara: aprovecharse de una facturación inferior para pagar menos pero, a la vez, de puertas para afuera sacar pecho por los resultados.

– Dividendos netos: 1.487.038 € (2010) vs 1.185.197€ (2009)
– Beneficios antes de impuestos: 2.083.771 €
– Cuentas corrientes a la vista: 685.550 €
– Inversiones financieras: seis imposiciones a plazo fijo con interés entre el 2,52% y el 4% por un importe de 1.913.000 €
– Sueldos y salarios (antes de impuestos): 1.208.238 € (2010) vs 1.550.009 € (2009)
– Retribuciones del Administrador Único y alta dirección: 406.106 €
– Plantilla a fecha 31 de diciembre de 2010: 38 personas (vs 47 a 31 de diciembre de 2009).

evolución salarios (tomando un salario bajo de Toprural como ejemplo) vs beneficios en Toprural 2010-2011

¿Qué pedimos?

Queremos que el trabajador se sienta recompensado cuando gracias a su trabajo los beneficios no dejan de crecer año tras año. Queremos acabar con la trampa del bonus actual (reparto del 6% del crecimiento de la empresa), que en los últimos cinco trimestres ha dejado en nuestras arcas la mísera cifra de 884 € a dividir entre todos. El sector del turismo rural ha tocado techo y es improbable que recupere una senda de crecimiento continuado. Dado que no existen pagas extra y el nivel salarial es objetivamente bajo, lo justo es que tengamos algo así como la paga de beneficios que disponen otras empresas.

También queremos que los compañeros con salarios más bajos obtengan una retribución más acorde con su formación y trabajo. El 20% de aumento de sueldo que solicitamos para ellos puede sonar exagerado, pero en términos cuantitativos es irrisorio: un empleado con una retribución de 14.500 € brutos anuales (7.000 € menos que el sueldo medio en España) pasaría a percibir 2.900 € más (unos 200 netos adicionales al mes). O, lo que es lo mismo, ese pequeño reconocimiento para cada uno de estos trabajadores equivaldría al 0,19% de la tasa neta de beneficios de la empresa.

Nota: Las cifras aquí expuestas son públicas y de libre acceso en el Registro Mercantil Central.

Anuncios

Toprural estrena política de Recursos Humanos con despidos

A finales de 2011 Toprural llevó a cabo un cambio estratégico en su política de recursos humanos creando un departamento específico con la teórica intención de, entre otras cosas, ser más cercana a la sensibilidad de los empleados y normalizar el diálogo con los Representantes Legales de los Trabajadores. Transcurridos más de 100 días, podemos afirmar que con la nueva estructura tenemos una cara más amigable, más accesible, pero lamentamos que el fondo continúa bajo el paraguas de los viejos vicios de la empresa, como se ha demostrado con el despido disciplinario de dos compañeros desde el 1 de febrero.

Los trabajadores despedidos pertenecían a un mismo departamento. El primero de ellos acumulaba más de cuatro años de antigüedad y su trabajo había sido siempre reconocida por compañeros y responsables, hasta que llegado un mes no cumplió con los objetivos predeterminados. Entonces se le retiró la mitad de su cartera de clientes y se le conminó a “recuperar la confianza”, cosa que logró a todas luces al mes siguiente al superar con creces el volumen de ventas fijado. En lugar de regresar a la normalidad con su cartera de clientes, ésta le fue retirada íntegramente y se le invitó a desempeñar otras funciones no habituales en su día a día. Esta situación derivó en la lógica incomprensión del afectado que acabó con la extinción del contrato por “disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo”. Este despido se le comunicó por burofax mientras se encontraba de baja laboral.

La Dirección de Recursos Humanos dio un paso más al despedir en este mes de marzo a otro trabajador por “la comisión de faltas muy graves de mala praxis en la venta e incumplimiento de los procedimientos establecidos”, entre otros motivos. El Director de este departamento se limitó a presentar a la RLT el documento informativo genérico un día después de que se le comunicara el despido a dicho trabajador. No entendemos cómo una empresa que considera que un empleado comete faltas muy graves en su quehacer diario, puede esperar a despedirlo hasta el último minuto de su jornada laboral y, sobre todo, ejecutarlo en un horario en el que la empresa conocía la no presencia de la RLT.

En relación a este último despido debemos indicar lo siguiente:

  1. Al despedido se le ha cercenado el derecho de la presencia de un representante de los trabajadores citado en el artículo 49.2 del Estatuto de los Trabajadores.
  2. Se ha incumplido el artículo 53 del E.T., ya que en ningún momento se ha preavisado a los representantes de los trabajadores del despido.
  3. Se ha incumplido el derecho a la información de los representantes de los trabajadores según indica el artículo 64 del E.T.
  4. Se obvia la sentencia del Tribunal Supremo del 7/3/2011 mediante la cual los representantes de los trabajadores deben recibir una copia de la carta de despido firmada por la empresa.
  5. Apenas dos días antes el director de Recursos Humanos había asegurado a la RLT en una reunión que “no había previsión” de nuevos despidos. Entonces, ¿la supuesta mala praxis se limitó a 48 horas? ¿O sí que había previsión de nuevos despidos y se omitió la información?

No podemos sino lamentar los despidos acometidos por la empresa y las formas empleadas para llevarlos a cabo. La RLT tenía ciertas esperanzas depositadas en la nueva persona responsable de Recursos Humanos, pero al menos hasta el momento las decisiones principales han sido exactamente las mismas que se venían desarrollando con anterioridad: despidos, nula sensibilidad (un despedido de baja y otro sin asistencia del RLT), negativas al aumento de los sueldos más precarios… Desde aquí solicitamos el respeto a todos los trabajadores y trabajadoras, la conservación de los puestos de trabajo y la apuesta seria por una mejora real de las condiciones de trabajo en una empresa que desde el año 2007 ha aumentado su beneficio neto en un 244%.

Relacionados:

Los números hablan

Vergüenza y desvergüenza

Convocatoria de huelga en Toprural para los días 25 y 26 de octubre #huelgatoprural

La Sección Sindical CGT en Toprural informa que ha convocado sendas jornadas de huelga para los días 25 y 26 de octubre de 2011, cumpliendo con los requisitos legales contemplados en la normativa existente a tal efecto.

Dicha convocatoria obedece a la rotunda negativa por parte de la alta dirección de Toprural a reunirse con los Delegados de los Trabajadores a lo largo de este año 2011 y su rechazo a abrir un proceso de negociación sobre diversos asuntos de capital importancia que recordamos a continuación:

La readmisión del trabajador Daniel Garrido.
Este ejemplar empleado con siete años de antigüedad y una reducción de jornada desde hacia sólo seis meses fue despedido de forma improcedente abonándole indemnización con arreglo a dicha reducción y no a la jornada completa. Daniel pertenecía a la Sección Sindical, al igual que otros cuatro trabajadores que han sido despedidos desde mayo de 2010, mes en el cual se celebraron las elecciones sindicales.
Más información: Vergüenza y desvergüenza

El abono al conjunto de la plantilla del importe equivalente a la previsión de bonus correspondiente al año 2010.
Mientras que Toprural aumentó en 2010 su beneficio neto un 25% hasta 1.487.038 €, ese mismo año negó el bonus a los empleados al no cumplirse la premisa del crecimiento de la facturación (en plena crisis económica sólo bajó un 6%, que compensó con creces con otras partidas como un -27% en costes salariales). Recordamos que en esta empresa las pagas extras están prorrateadas.

La reducción de la brecha salarial mejorando los sueldos más precarios.
Desde el año 2007 el beneficio neto de Toprural ha aumentado un 244% mientras que la inmensa mayoría de los sueldos no han variado más allá del incremento del IPC. Toda vez que existe un número representativo de trabajadores con salarios brutos anuales inferiores a 20.000 € y parte de ellos oscilan los 14.500 € brutos, pedimos una mejora razonable que en los más precarios hemos valorado en un 20%.
Más información: Los números hablan

Desde la Sección Sindical de Toprural invitamos a todos los trabajadores que estén de acuerdo con las reinvidicaciones citadas que se una a la huelga.

Por el fin de los despidos y la readmisión de Daniel Garrido, por unas condiciones laborales acordes con la situación económica de la empresa, por el fin de las hostilidades con la sección sindical y por una vía de diálogo fluida y eficaz mediante los delegados sindicales elegidos por los trabajadores.

Nos articula un sindicato como figura legal, pero os recordamos que la Sección Sindical de Toprural está creada por TRABAJADORES PARA LOS TRABAJADORES. Nos mueven vuestros intereses, y seguiremos adelante día a día para mejorar las condiciones laborales.

LUCHA POR LO QUE TE CORRESPONDE Y ¡¡ÚNETE!!

Primera reunión entre Toprural y CGT sobre el bonus 2010 y el aumento de sueldos.

La asesora externa de Toprural ha remitido hoy, viernes, un correo electrónico a los Representantes de los Trabajadores pidiendo una reunión para tratar las propuestas presentadas a lo largo del último mes. Propone como fecha este próximo lunes 18 de julio, aunque sin concretar si habrá representación de la Alta Dirección. En todo caso celebramos esta decisión y afrontamos con ilusión un diálogo que sea bueno para todos.

Como sabéis hay 2 temas principales encima de la mesa:

1) Abono a todos los trabajadores del bonus correspondiente a 2010

2) Un aumento del 20% de todos aquellos salarios que estén por debajo de los 20.500 € brutos anuales

Más información: Beneficios y beneficiados, Los números hablan, Toprural: cómo ganar un 25% más y negar el bonus a los empleados

Hasta nunca, François Derbaix

Estimado lector: imagínese que está trabajando en una empresa de tamaño medio y que, de la noche a la mañana, es vendida por sus propietarios a una multinacional norteamericana por 14 millones de euros. Imagínese que unos meses después, esa multinacional organiza una fiesta de despedida al antiguo propietario, sí, ése que ya ha pasado a engrosar las filas del selecto grupo de millonarios con residencia de lujo, en una de las zonas más elitistas de Madrid. E invitando a todos los empleados que se quedaron con un palmo de narices tras la operación. ¿Asistiría a esa pantomima? Pues lea, lea: Homeaway, propietaria del 100% de las acciones de Toprural desde el 1 de abril de 2012, se ha despedido con unas cervezas, champán y lo que se terciara, de quien fuera director general de Toprural, François Derbaix. Hasta se le dedicó este precioso vídeo.

Huelga decir que esta sección sindical no perdió un segundo en semejante paripé, más que nada porque la Mahou y los ganchitos se les podía haber atragantado a más de uno; pero sí queremos obsequiarle con un bonito regalo de despedida. Sí, amigos. En este su adiós definitivo a Toprural (desde que vendió la propiedad siguió vinculado a la empresa en calidad de consejero, “trabajando” la barbaridad de cuatro días al mes como anunciaba sin rubor en su Twitter), nos gustaría homenajear a este ilustre emprendedor de Internet, al hombre que se hizo a sí mismo, al currante nato que levantó de la nada la página más importante de turismo rural en España, al creador de puestos de trabajo, al generador de riqueza, al ingeniero de Lovaina, al bloguero siempre disponible para sus seguidores, al gurú de entre los gurús. Será un homenaje original, donde no abundaremos en todos los parabienes antes citados, viralizados en la red por sí mismo y por sus acólitos. Hablaremos del François Derbaix de puertas para dentro. Ese François Derbaix neoliberal, enemigo de las subvenciones, que en el secreto de su empresa no tiene problemas en mamar de lo público (Toprural obtuvo 22.570 € en mayo de 2010 por la instalación de un sistema de gestión informático). Vamos, como cualquier neoliberal que se precie.

subvenciones

Y empezamos citando una fecha mágica: 5 de mayo de 2010. Este día figura entre las efemérides del sr. Derbaix por ser la fecha en la que se celebraron las primeras (y únicas) elecciones sindicales en Toprural. “Ser emprendedor para que se te cuele un sindicato dentro”, tuiteó a las 8:05 de aquella mañana cuando aún no se habían abierto las urnas. Tan desastroso fue dicho comentario público que rápidamente lo borró, incumpliendo las reglas de estilo de buen uso de redes sociales (¡menudo gurú!). Esto solo viene a confirmarnos cómo es el marco laboral en el que se acomoda nuestro amigo de origen belga: relación patrón-esclavo, yo mando-tú obedeces. ¿Sindicatos? El anticristo. No en vano, apenas unos días antes de las elecciones fue despedida una miembro fundadora del movimiento sindical en Toprural y candidata por CGT para ser Representante Legal de los Trabajadores.

Nuestro Frans nunca se detuvo a pensar por qué un 30% de la plantilla se unió para conformar una sección sindical. También le dio igual que el 83% de la plantilla diera su voto expreso a la lista de CGT, a pesar de que su segundo de abordo en Toprural y amigo íntimo, un tipo de más de 1,90 y complexión fuerte, pasara aquella mañana en la zona de acceso a la sala donde estaba la urna para intimidar psicológicamente a quién ejercía su derecho al voto. No escuchó las voces que reclamaban más humanidad en el trato, unos salarios más decentes, el fin de los despidos injustificados de los viernes a las 3, que la entonces directora comercial (y también accionista) no se permitiera el lujo de gritar a la gente… La formación de la RLT significaba una oportunidad manifiesta para normalizar la situación y que los trabajadores pudieran realizar su desempeño tranquilos, motivados y remunerados, cosa que iría en beneficio también de la propia empresa.

Pero no. El sindicato fue siempre el cáncer a extirpar. Desde el día 1 elaboró un calendario de despidos de todos los miembros de aquel movimiento “revolucionario” y poco a poco se fue quitando de en medio a la mayoría. Algunos, despedidos en situaciones surrealistas; otros, huyendo unilateralmente abrasados por el desánimo de pisar día tras día aquellas oficinas de la Gran Vía madrileña. El caso más sangrante fue el de D.G., un óptimo trabajador con siete años de antigüedad que se había convertido en pieza angular en el crecimiento de Toprural durante aquellos primeros años. La jugada fue de película, ojo. DG, también afiliado a CGT, pidió reducirse la jornada por motivos personales y fue aprobado por la empresa.

Meses después, la misma empresa le exigió volver a la jornada completa por motivos organizativos, con el evidente ánimo de que lo rechazara sabedores de lo volcado que estaba con su nuevo proyecto. Pero se encontraron con la sorpresa de que DG lo aceptó. Como se trataba de quitárselo de encima, le despidieron improcedentemente, eso sí, abonándole indemnización con arreglo a la reducción de la jornada que había tenido durante 6 meses y no a la jornada completa de 7 años. Un año después, en la conciliación previa al juicio, el señor Derbaix hizo gala de su “generosidad” habitual racaneando a este muchacho hasta mil euros (un 0,007% de los 14 millones que se calzarían con la venta). Bien respaldado por gran parte de su equipo directivo, algunos de los cuales habían mantenido una buena relación de amistad con DG… Gente con pocos principios y menos dignidad.

De todas formas, no crean ustedes que las penurias eran exclusivas de los trabajadores “sindicados”. Toprural ha tenido siempre un mal endémico: los bajos salarios de los trabajadores en contraposición con las inmensas ganancias de los propietarios. Cualquiera que vea sus números tiene la misma sensación: “Estos se lo han llevado todo”. Evidente, cuando la estrategia del ex director general era engordar lo máximo posible la cuenta de beneficios para vender la empresa a un muy buen precio: “Cuando montamos Toprural en el año 2000, ya tenía claro que algún día lo venderíamos. Es el destino de todo negocio, salvo si lo que buscas es un auto-empleo o montar una empresa familiar, lo que no era mi intención”, comentó en su blog.

 Cuando un equipo de profesionales rinde bien y ayuda decisivamente al continuo crecimiento del beneficio neto, es razonable que sean premiados en consonancia. Sin embargo, en Toprural hemos visto cómo los salarios no crecían más allá del IPC y cómo un grupo notable de compañeros apenas llegaba a los 15.000 euros anuales. Derbaix ha justificado que se atenía a lo que marcaba el convenio de Oficinas y Despachos de la Comunidad de Madrid, uno de los más precarios. Pero él mismo debía avergonzarse para sus adentros cuando en Twitter comentaba públicamente que no pagaría menos de 20.000 euros anuales a un trabajador si montara otra empresa. Lástima que no se le ocurriera en sus 12 años al frente de Toprural. Claro, que una persona que dice que debería suprimirse el salario mínimo interprofesional… 

smi fd_20k

Los beneficios de Toprural han sido aplastantes durante todos estos años, como reflejamos en nuestro célebre post de 27/11/2011 que podéis leer aquí. Debió pensar el sr. Derbaix que el mérito de disparar el beneficio neto entre 2007 y 2010 un 244% o, de que, que en un año crítico como 2011 se facturara la friolera de 4.408.154 €, era sólo suyo y no de sus más de 40 trabajadores a los que salvo alguna honrosa excepción jamás subió el sueldo más allá del IPC que recoge el convenio sectorial. Las pagas extras estaban prorrateadas y el único incentivo era un bonus trampa ligado al crecimiento de la facturación (que no del beneficio), que en años de crisis es siempre complicado y que concluía con una miseria en manos de los trabajadores. Eso sí, el beneficio empresarial intacto, bien repartidito cuatro veces al año. Porque había que vender la empresa, ¿os acordáis? Y en 2011 estuvo a punto de cumplir su sueño: una gran empresa que llamaremos “X” estuvo a punto de comprar Toprural, pero el trato no se cerró entre otras cosas porque, al parecer, no les gustó que hubiese un sindicato dentro montando bulla (habría que aclarar, luchando por los derechos y las condiciones de los trabajadores).

El glorioso fundador, tan inteligente siempre, no sabía esta vez como anular al sindicato. Pero encontró un parche: un director de Recursos Humanos (puesto de nuevo creación) que apaciguara los ánimos. Y el nuevo directivo, abogado de profesión, lo consiguió a base de ir pidiendo tiempo de adaptación, comprensión por estar “poniéndose al día”, paciencia para los cambios, largas y más largas. Sabíamos que ese era el único objetivo, que cerráramos la boca, que no denunciáramos públicamente las cosas que nos parecieran injustas o al menos bajáramos el pistón, pero por otra parte no queríamos sentirnos responsables (indirectamente) de que se chafara otra posible venta. No por Derbaix, quien realmente nos importaba muy poco; sino por los trabajadores, porque podría darse la circunstancia de que con otra propiedad las cosas nos fueran mucho mejor. Además, como sindicato nunca hemos querido estar en medio entre tiburones capitalistas.

Así llegó el primer trimestre de 2012. Homeaway estaba muy interesada en comprar un dominio arraigado en un país como España en el que aún no tienen peso específico en el sector vacacional, y don Frans quería vender sí o sí. Las conversaciones se aceleraron con un absoluto secretismo. Esta sección sindical tuvo conocimiento de este preacuerdo un mes antes de la oficialización del mismo. No porque seamos muy listos ni adivinos, sino porque hubo filtraciones desde antes de que se convocara la Junta de Accionistas para aprobar la venta del 100 por 100 de las acciones, en los últimos días de marzo (Frans, si encuentras al topo, ¡no dudes en comunicárnoslo!) No hicimos comentario público ninguna que pudiera “torpedear” la operación.

Y por fin el 1 de abril de 2012. Toprural pasaba a manos de Homeaway y François Derbaix se embolsaba los 3,9 millones de € en concepto del 28% del accionariado junto con los 1,68 millones de su esposa, segunda accionista principal. Y se iba feliz como una perdiz a su madriguera de oro, aunque paseándose por las flamantes oficinas en plena Castellana de Homeaway cuatro días al mes para pintar la mona, básicamente. Y dejaba supuestamente al mando operativo de Toprural al que era su segundo de a bordo, aquel hombretón de más de 1,90 metros, que al poco tiempo dejó el barco porque no estaba muy por la labor de estar a las órdenes de nadie desde Homeaway. Y llegaban mejoras para los trabajadores: extensión de las clases de inglés para toda la plantilla (antes sólo las disfrutaban algunos departamentos privilegiados), seguro médico privado, una nueva oficina en la que estamos seguros que no moriremos de un derrumbamiento, como nos temíamos en la vieja sede de Gran Vía; propuestas de mejoras salariales (reconociéndose que la plantilla estaba mal pagada); posibilidades de promoción y, en general, un talante diferente. Al menos se puede hablar con ellos.

Podíamos extendernos aún más, pero queremos que Mr. Derbaix continúe con su merecida fiesta de celebración. Le damos la oportunidad ahora que está fuera de la empresa de reunirse con nosotros, cosa que no hizo JAMÁS en la coyuntura pasada. Y si no, qué le vamos a hacer. Au revoir!

Toprural: cómo ganar un 25% más y negar el bonus a los empleados

Ha tenido que pasar un mes para que una persona externa a Toprural pero en su nombre se haya dignado a contestar a las tres peticiones de reunión formuladas por la Sección Sindical de la CGT. Al albor de la publicación de los resultados correspondientes al ejercicio 2010 por parte de la empresa, que concluía un aumento del 25% del beneficio neto en relación al ejercicio anterior, la Sección realizó sendas propuestas para mejorar las condiciones económicas de los empleados. La Dirección ha respondido con su habitual “política de transparencia”: la negación más absoluta a siquiera iniciar un proceso de diálogo con los representantes de los trabajadores (RLT). Es decir, no llega siquiera al umbral mínimo que debe aceptar cualquier empresa que respete los procesos democráticos más elementales y la legitimidad emanados de ellos.

Sindicato, ¿qué es eso?
Este miércoles 13 de julio la asesora externa remitió un correo electrónico al RLT para rechazar las dos propuestas realizadas: la ligación del bonus al balance de beneficios de la compañía con efecto retroactivo al año 2010 y el aumento en un 20% de los sueldos correspondientes a los empleados cuyo bruto anual es inferior a los 20.500 €. Una contestación a todas luces inválida porque no cita la mayor, es decir, el interés de la Sección Sindical de CGT por mantener una reunión con la Dirección de Toprural. Las propuestas eran consideradas como el punto de partida para una negociación normal que sirviera como retoma de contacto entre Dirección y RLT, después de que la primera se haya negado siempre a sentarse en una mesa con los segundos en lo que llevamos de 2011 –tras múltiples intentos en materias como la política de formación-.

Los dirigentes de Toprural y muy en particular el Fundador y el Jefe de Operaciones, no sólo rehúyen el cara a cara sino que rechazan de plano siquiera contestar a un correo electrónico ni firmar la cartas entregadas. Suponemos que para evitar la vergüenza de que sus nombres aparezcan en un mensaje absolutamente infame como el que mandó la asesora externa (insistimos, ¿dónde se ha visto que haya que contactar con una empresa ajena para negociar la política estratégica?). El resumen es rápido: no se paga bonus ni se aumentan sueldos porque la empresa no está obligada a ello. Se amparan en un legalismo rancio para negar una gratificación mínima para todos los empleados con cuyo trabajo han disparado el beneficio neto en plena crisis (+301.841 € respecto a 2009, para totalizar 1.487.038 €) y la subida de los sueldos más precarios. ¿No será mejor recompensar a los trabajadores de una forma justa y razonable para contar con un equipo motivado que pueda devolver ese esfuerzo con creces?

Pincha aquí para ver los escalofriantes números de Toprural

Nuestras propuestas
Las propuestas de partida que queríamos formalizar (y que por desgracia no hemos podido ni esbozar) eran las siguientes:

1) Cheque de 1.500 € a todos los empleados en concepto de bonus de 2010

  • Toprural es una empresa que prorratea las pagas extra, no entrega cheques-restaurante, no incluye seguro médico ni ventaja social adicional. La única excepción es un bonus que se devenga trimestralmente siempre y cuando crezca la facturación respecto al año anterior.
  • En plena crisis económica y en una situación muy delicada como consecuencia de un cambio informático en el portal que derivó en innumerables problemas con los clientes que fueron subsanados por el esfuerzo de los empleados –algunos de los cuales vinieron a trabajar hasta en fin de semana- , la facturación cayó sólo un 6% (se facturaron 4,3 millones de € por 4,5 millones en 2009). Resultado: la empresa no fue sensible a la situación y decidió no repartir bonus a los empleados sino destinarlo a sus pingües dividendos.
  • ¿Cuánto costaría nuestra propuesta?: Tomando como cifra los 38 empleados que constaban a fecha 31 de diciembre de 2010, el resultante serían 57.000 €. O lo que es lo mismo, apenas el 3,8% de la tasa de beneficio neto de la empresa en 2010. El mensaje de la empresa es inalterable en este aspecto: que crezca la facturación y os pagaré. Hablando en plata, “hacedme ganar (aún) mucho más y entonces os daré un poquito”.

2) Aumento del 20% de los sueldos inferiores a 20.500 € brutos anuales

  • En Toprural hay un grupo importante de trabajadores con sueldos por debajo de los 20.000 € y bastantes oscilan los 15.000 €. Personas cualificadas, que conocen muy bien su trabajo y que en algunos casos se desenvuelven en varios idiomas. Las peticiones de aumento de sueldo han sido sistemáticamente denegadas.
  • Desde el año 2007 el beneficio neto de Toprural ha aumentado un 244% mientras que la inmensa mayoría de los sueldos no han variado más allá del aumento del IPC marcado por el convenio de Oficinas y Despachos. No olvidemos que se trata del convenio colectivo más precario y al que remite siempre para justificar una tabla salarial objetivamente baja.
  • ¿Cuánto costaría nuestra propuesta?: Supongamos que hay 15 (*) empleados cuyos sueldos son inferiores a 20.500 € brutos anuales. Por simplificar, que el salario medio de estos es de 17.000 €. El 20% de aumento supondrían 3.400 € brutos para cada uno de estos compañeros. Por 15, haría un total de 51.000 € anuales. O lo que es lo mismo, el 3,4% de la tasa de beneficios netos de la empresa en 2010.

* La previsión de sueldos y empleados es aproximada porque no son datos públicos y la empresa no los ha facilitado al RLT.

Si aplicáramos estas correcciones al ejercicio 2010, la cuenta de beneficios netos de la empresa se resentiría en un raquítico 7,2%. Es decir, los socios se repartirían 1.379.038 € en vez de 1.487.038 € ¿No es suficiente margen? ¿No son peticiones razonables?

Y tú, ¿qué opinas?