Toprural estrena política de Recursos Humanos con despidos

A finales de 2011 Toprural llevó a cabo un cambio estratégico en su política de recursos humanos creando un departamento específico con la teórica intención de, entre otras cosas, ser más cercana a la sensibilidad de los empleados y normalizar el diálogo con los Representantes Legales de los Trabajadores. Transcurridos más de 100 días, podemos afirmar que con la nueva estructura tenemos una cara más amigable, más accesible, pero lamentamos que el fondo continúa bajo el paraguas de los viejos vicios de la empresa, como se ha demostrado con el despido disciplinario de dos compañeros desde el 1 de febrero.

Los trabajadores despedidos pertenecían a un mismo departamento. El primero de ellos acumulaba más de cuatro años de antigüedad y su trabajo había sido siempre reconocida por compañeros y responsables, hasta que llegado un mes no cumplió con los objetivos predeterminados. Entonces se le retiró la mitad de su cartera de clientes y se le conminó a “recuperar la confianza”, cosa que logró a todas luces al mes siguiente al superar con creces el volumen de ventas fijado. En lugar de regresar a la normalidad con su cartera de clientes, ésta le fue retirada íntegramente y se le invitó a desempeñar otras funciones no habituales en su día a día. Esta situación derivó en la lógica incomprensión del afectado que acabó con la extinción del contrato por “disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo”. Este despido se le comunicó por burofax mientras se encontraba de baja laboral.

La Dirección de Recursos Humanos dio un paso más al despedir en este mes de marzo a otro trabajador por “la comisión de faltas muy graves de mala praxis en la venta e incumplimiento de los procedimientos establecidos”, entre otros motivos. El Director de este departamento se limitó a presentar a la RLT el documento informativo genérico un día después de que se le comunicara el despido a dicho trabajador. No entendemos cómo una empresa que considera que un empleado comete faltas muy graves en su quehacer diario, puede esperar a despedirlo hasta el último minuto de su jornada laboral y, sobre todo, ejecutarlo en un horario en el que la empresa conocía la no presencia de la RLT.

En relación a este último despido debemos indicar lo siguiente:

  1. Al despedido se le ha cercenado el derecho de la presencia de un representante de los trabajadores citado en el artículo 49.2 del Estatuto de los Trabajadores.
  2. Se ha incumplido el artículo 53 del E.T., ya que en ningún momento se ha preavisado a los representantes de los trabajadores del despido.
  3. Se ha incumplido el derecho a la información de los representantes de los trabajadores según indica el artículo 64 del E.T.
  4. Se obvia la sentencia del Tribunal Supremo del 7/3/2011 mediante la cual los representantes de los trabajadores deben recibir una copia de la carta de despido firmada por la empresa.
  5. Apenas dos días antes el director de Recursos Humanos había asegurado a la RLT en una reunión que “no había previsión” de nuevos despidos. Entonces, ¿la supuesta mala praxis se limitó a 48 horas? ¿O sí que había previsión de nuevos despidos y se omitió la información?

No podemos sino lamentar los despidos acometidos por la empresa y las formas empleadas para llevarlos a cabo. La RLT tenía ciertas esperanzas depositadas en la nueva persona responsable de Recursos Humanos, pero al menos hasta el momento las decisiones principales han sido exactamente las mismas que se venían desarrollando con anterioridad: despidos, nula sensibilidad (un despedido de baja y otro sin asistencia del RLT), negativas al aumento de los sueldos más precarios… Desde aquí solicitamos el respeto a todos los trabajadores y trabajadoras, la conservación de los puestos de trabajo y la apuesta seria por una mejora real de las condiciones de trabajo en una empresa que desde el año 2007 ha aumentado su beneficio neto en un 244%.

Relacionados:

Los números hablan

Vergüenza y desvergüenza

Anuncios

29M: Contra la reforma laboral y el pacto social ¡HUELGA GENERAL!

Desde el año 2007, el conjunto de la población, especialmente la clase trabajadora, juventud, pensionistas, estudiantes, desahuciados… venimos soportando sobre nuestras espaldas el peso de una crisis económica provocada y diseñada desde la clase dirigente y poderosa, la clase política, la patronal, la banca y los mercados reconvertidos en nuevos dioses capaces de hacer retroceder en décadas la calidad de vida de la mayoría de la sociedad.

Desde el estallido de la burbuja inmobiliaria hace cinco años, hemos sufrido enormes recortes y retrocesos en derechos laborales, sociales, medioambientales y el desmantelamiento y privatización de los servicios públicos de manera nunca imaginada, que nos han conducido a una situación desesperada a la cualtenemos que hacer frente.

La situación es dantesca. Mediante decretazos y tijeretazos el poder ha logrado : casi 6 millones de personas expulsadas del trabajo ; aumento de la pobreza, la explotación, la exclusión, desahucios, la desigualdad social, la violencia y represión policial para quien protesta… ; medidas de ajusteen gastos sociales para reducir el déficit en millones de euros ;reducción de salarios y pérdida de poder adquisitivo ; variasreformas laborales para facilitar el despido libre y gratuito ; reforma de las pensiones para aumentar la edad de jubilación a los 67 años y cobrar una pensión reducida ; reforma de la negociación colectiva para anularla y que los convenios no sirvan para nada ; reforma de la constitución para que el pago de la deuda sea lo primero ; aumento de los impuestos para toda la población ; pacto social entre la patronal y el sindicalismo institucional para vincular los salarios a los objetivos de las empresas ; recortes sociales en la educación, la sanidad, los servicios públicos y sociales y finalmente una ÚLTIMA REFORMA LABORAL que acaba definitivamente con los derechos de la clase trabajadora y otorga todo el poder a la empresa.

Al mismo tiempo, la banca recibe ayudas de millones de euros para garantizar la estafa a la que nos ha sometido, las empresas y los especuladores financieros evaden divisas a los paraísos fiscales, cometen fraude a la hacienda pública y están exentos de cotizaciones a la seguridad social.

Pero esta situación es reversible. Debemos ser conscientes que somos las mujeres y los hombres de la clase trabajadora quienes hacemos que la sociedad funcione, quienes generamos la riqueza, quienes nos levantamos todos los días para poner en marcha el país, encender las maquinas en las industrias y fábricas, hacer funcionar los servicios públicos, los transportes y las comunicaciones, abrir los centros educativos y hospitalarios, gestionar la energía, las oficinas, tiendas y comercios, la limpieza y los cuidados que necesitan las personas mayores. Somos por ello dueños de unos derechos que nos son inherentes en cualquier momento y situación. No somos mercancía en manos de la patronal y las empresas.

En la CGT llevamos años luchando y defendiendo la dignidad de la clase trabajadora, con acciones y movilizaciones en las calles y en los centros de trabajo denunciando la perversidad de esta crisis y que los derechos que hoy perdamos, por no defenderlos, no los volveremos a conquistar jamás.

Por ello, convocamos a esta Huelga General a todas y todos los que aquí vivimos y trabajamos, una huelga imprescindible para dar una respuesta a esta violencia que el sistema está ejerciendo contra nuestras vidas y nuestra convivencia. Pero esta Huelga General debe ser una fecha más en el conjunto de acciones, movilizaciones y peleas que a diario vamos a tener que enfrentar contra esta oleada de paro, ERE´s, exclusión social y represión ; contra los que generaron esta crisis y sus gestores políticos hasta conseguir que se deroguen la Reforma Laboral y todas las leyes antisociales que están aprobando.

Es hora de rebelarnos, de ocupar y encender las calles y parar los centros de trabajo para defendernos de aquellos que nos quieren ver sin nada. Hay que tomar los espacios públicos y demostrar con fuerza que el presente y futuro es nuestro, que somos la mayoría, que nuestra generación va a luchar y defender los derechos y libertades que conquistaron nuestros antecesores y que vamos a dejar a nuestra juventud.

Desde la CGT vamos a seguir luchando para cambiar las bases de este sistemaproductivo, económico, social, medioambiental, político… hasta lograr una nueva sociedad basada en el reparto de la riqueza y el trabajo, el respeto por la vida en el planeta, la justicia social y la libertad.

PARTICIPA EN LA HUELGA GENERAL

MOVILIZATE CONTRA LOS RECORTES SOCIALES, LA REFORMA LABORAL Y EL PACTO SOCIAL

DEFIENDE TUS DIGNIDAD Y TUS DERECHOS

La reforma laboral no sólo ataca al trabajo, ataca a la vida

Artículo extraido de Diagonal

AMAIA PÉREZ OROZCO / MILITANTE Y ECONOMISTA

La reforma laboral recientemente aprobada por el gobierno de Rajoy es un paso más, gravísimo, en la socialización de los riesgos del proceso de acumulación de capital y en la individualización de la responsabilidad de sostener la vida.
JPG - 88.3 KB
Olmo Calvo

Sobrecarga en el más-acá-del-mercado

Al interpretar y criticar la reforma, no debemos perder de vista dos cuestiones. La primera: el trabajo remunerado es una de las formas de acceso a recursos necesarios para vivir, pero no es relevante en sí, sino como parte de un engranaje más amplio cuyo funcionamiento debe valorarse según su impacto en la vida. Tampoco es la única forma imaginable de acceder a recursos, y resulta urgente buscar otras maneras.

La reforma precariza el empleo –a través de nuevas modalidades contractuales desprotegidas–, reduce a la mínima expresión la vigilancia colectiva de las condiciones laborales –ataque a los convenios colectivos– y vuelve tremendamente fácil pasar del empleo al desempleo –despido cuasi-libre de facto–. A la par, degrada los derechos sociales que cubren el riesgo de perder el empleo, y con él, el salario –se degradan las prestaciones por desempleo, enfermedad y envejecimiento–. Dicho de otra forma: con esta reforma es cada vez mayor la dependencia del empleo como fuente de acceso a recursos, pero la garantía de acceso a un empleo estable y digno es cada vez menor. Esto resulta en una presión recrudecida por sostener la vida en algún lugar que no es ni el mercado, ni el Estado. Pero ¿dónde?

He aquí la segunda cuestión a no perder de vista: el mercado laboral se sustenta sobre una base de relaciones y trabajos no mercantiles, una esfera social que está más-acá-del- mercado (en conexión más directa con el bienestar), que es la que regenera de forma cotidiana y generacional a la mano de obra y sostiene la vida en su conjunto. Al insertarnos en el empleo, se nos exige plena disponibilidad y ninguna responsabilidad extra-laboral.

Exigir los mal llamados derechos de conciliación era una forma de luchar contra esta figura de trabajador aislado del mundo. La reforma, por contra, la refuerza, sobre todo al permitir el cambio unilateral por parte de la empresa de condiciones básicas como horarios, jornada y espacios de trabajo. ¿Qué conciliación es posible así? Más aún, esa figura se expande al funcionamiento de lo público, con la posible imposición de servicios a la comunidad para quienes cobren el paro. En definitiva, se da por hecho que no hay vida más allá del empleo, cuando de hecho son las relaciones y trabajos más-acá- del-mercado los que sostienen el mundo laboral.

Precariedad y exclusión con la nueva reforma

Esta reforma va a implicar el aceleramiento de un tripe proceso que ya estamos viviendo. En primer lugar, el incremento de la precariedad en la vida (que excede la laboral), es decir, de la inseguridad en el acceso sostenido a los recursos necesarios para satisfacer las expectativas materiales y emocionales de la gente. ¿Qué posibilidades hay de vivir una vida propia y satisfactoria si hasta los 33 años puedes cobrar el 75% del salario mínimo?

En segundo lugar, el aumento de las situaciones que pasen de la precariedad a la exclusión y, en este sentido, la expansión de un fenómeno de crisis de reproducción social. ¿En qué situación quedará quien, a los 50 años, se quede en la calle por un ERE incontrolable? ¿Y quien lo sea por motivos de enfermedad común, en un contexto de crisis de la salud en el que se ocultan las dimensiones ambientales y sociales de la enfermedad?

EL TRABAJO NO REMUNERADO NO ES LA ÚNICA FORMA DE ACCEDER A RECURSOS, Y RESULTA URGENTE BUSCAR OTRAS MANERAS

En tercer lugar esta reforma va a producir una profundización de un proceso de hipersegmentación social, esto es, de multiplicación de las desigualdades y establecimiento de nuevas y complejas vías de exclusión de la ciudadanía, a menudo escondidas en la letra pequeña. Si es escandaloso que el contrato de formación con despido gratis pueda hacerse hasta los 30 años… ¿qué decir de que no tenga límite de edad para las personas con diversidad funcional?

Frente a este ataque: conflicto social

En este contexto, muchas son las urgencias; nombremos tres. Primero: mantener una vigilancia permanente para evitar la normalización del proceso de degradación de las condiciones vitales e incremento de la desigualdad. Están acaeciendo profundos cambios que debemos identificar y no asumir la realidad de fuerte desigualdad de poder al negociar las condiciones de vida. Las empresas imponen la reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social y el conjunto social lo compensamos con bonificaciones, llegando incluso a pagar con nuestra prestación de paro parte de nuestro salario. Es imprescindible visibilizar el profundo conflicto capital-sostenibilidad de la vida como una tensión estructural e irresoluble que está agudizándose.

¿No se suponía que las empresas legitimaban la ganancia por el riesgo que corrían al invertir? Ya ni nos limitamos a cubrir sus pérdidas, sino que garantizamos que no reduzcan beneficios. ¿Vamos a seguir priorizando su lógica? Lo más estratégico es sacar a la luz el conflicto no desde el mercado laboral, donde se nos reconoce como interlocutores por nuestro papel en el proceso de acumulación (patronal-sindicatos), sino desde las esferas invisibles donde el conflicto se absorbe: los trabajos no remunerados y atípicos, la vida cotidiana en su conjunto y no su reducción laboral: el más-acá-del-mercado que sostiene al mercado. Tercero: situar como reivindicación prioritaria el reparto justo de todos los trabajos, los pagados y los no pagados, partiendo de la reivindicación de la reducción de la jornada laboral, pero yendo más allá. De entre la inmensa cantidad de horas destinadas al empleo, es preciso dilucidar cuáles son las dedicadas a trabajos socialmente necesarios (que generan bienestar), y las malgastadas en realizar un trabajo alienado, que permite obtener ganancias, pero no genera bienestar.

EXIGIR LOS MAL LLAMADOS DERECHOS DE CONCILIACIÓN PERMITÍA LUCHAR CONTRA LA FIGURA DE TRABAJADOR AISLADO DEL MUNDO

Es necesario un rechazo muy duro a esta reforma laboral, porque es una escandalosa vuelta de tuerca en el frontal ataque a las condiciones de vida de la población como medio para recuperar las tasas de acumulación de capital.